¡Las nuevas viejas nuevas!

Es el año 2018, se cumple ya un año de Romina viviendo a mi lado. Mamá y ella llegaron cuando menos lo esperaba, cuando más las necesitaba. El proceso de titulación me estaba asfixiando con tantas palabras. 



Los paseos en la ciudad se transformaron en aprendizajes, sorpresas inesperadas y recargas de energía, justo como el día de esa fotografía en la que Romina sonríe enormemente. Ese día unas malas personas se encargaron de tirar (literalmente) a nuestras vidas a nuestra gatita Naila. 

Comentarios

Entradas populares